Noviembre 11, 2009

casi 30 días

Me está dando un poco de rabia el hecho que trate de escuchar 2 canciones que para mi son inhalaciones de nostalgia, me da un poco de pena también el hecho que no me haya encontrado conmigo mismo hace tanto tiempo.
Primero que nada quiero ser sincero con Andrés, y decirle que no está bien no reconocer lo mucho que la extrañas y piensas en ella, como un buen amigo, con un buen hermano. Me preocupa mucho saber como lo está pasando y que es lo que transcurre en estos momentos dentro de su corazón.
Segundo, es necesario darme cuenta la cantidad de tiempo que gasto haciendo nada, y la cantidad de horas que dedico en perderlo. Es hora de tomar ese tiempo y reciclarlo en cosas positivas, no en desesperaciones y nerviosismo.
Tercero, hace días que no me sentía tan melancólico, a lo mejor forcé mucho la discusión contigo y por eso ahora me siento sí, y claro, me siento algo satisfecho por haber llegado a este nivel de interioridad.
A lo mejor escapo del Blog a propósito, creo que sé que al escribir me termino escuchando y terminando por reconocer algunas cosas que debería desahogar o al menos analizar.
Aunque es malo analizarlo todo, eso me lo dijiste hace mucho tiempo, yo todavía lo recuerdo, es inolvidable por esencia. Pero no puedo dejar de analizar esa poca capacidad de repartir en forma equitativa o necesaria la tremenda inteligencia emocional que posees, de verdad la extraño mucho, al menos mi último recuerdo es hermoso (ambos sentados en una banca, bajo la noche que levemente mojaba el pasto y sin dejar de mencionar los caracoles veloces que pasaban bajo nuestros pies).
Y bueno revisé otra vez como iban las canciones, parece que no las escucharé hoy, lamentable podría haber sido agradable.

Atte. Andrés.

Octubre 16, 2009

despedida

Me despedí de ti, como si nada más me quedará por hacer. Como siempre jamás supe que pensaste, que sentiste y menos quise leer una respuesta, ni menos oírla. Te extrañaré, te extrañaré como nunca, extrañaré todos esos juegos visuales que tu simplemente desplegabas con tu mirada coqueta y esa sonrisa con algo de malas intenciones.
Sinceramente no sé donde sacaste tanta sensualidad, incluso, lo peor, es que pareciera que ni si quiera lo notabas. Sólo te sentabas, te cruzabas de piernas y lo hacías, pero parece que era el único que se daba cuenta. Sólo quería hacer una sola cosa contigo: arrancar el perfume de tu piel con mis labios, hacer tuya mi esencia y quitarte esa mirada para guardarla en mi pecho para siempre.
Pero… adiós, espero que te vaya bien, me hiciste tanto daño. No te odio, pero ojalá no te hubiera conocido nunca, no quería saber que personas como tú eran reales.

Adiós.

Septiembre 4, 2009

sunshower…

Tomé tu foto, mientras recordaba lo que te dije en el aeropuerto. Creo que te dije que no me olvidaras, que siempre pensaras que aunque las cosas terminaran de este modo, tu vida en la mía había sido una nueva existencia. También recuerdo que lloraste, no dijiste nada y te fuiste a la puerta de embarque.
Maneje muy lento mientras volvía al departamento, creo que llovía, e iba un poco taciturno, de hecho me apresuraban los vehículos que iban detrás de mí, tocando sus claxon.
Llegué y sin querer al entrar dije “estoy acá”, y recordé como un disparo que te habías ido a otro lugar. Vuelvo a tomar tu foto, encuentro que me sonríes mucho con la mirada, tus labios permanecen sellados, mientras tu pelo cae como lluvia por tu rostro.
Hago memoria de cómo te conocí, como nos encontramos en aquella esquina, tu detenida con las manos tomadas, en esa postura infantil, y que yo temerosamente me acerqué. Era otoño, mi estación preferida, era otoño, me dijiste “hola”, era otoño, yo te respondí.
Ya no hay caso seguir haciendo memoria, los besos, abrazos son como estrellas fugaces frente mis ojos, y más aún recuerdo en mi piel tus manos, tus besos y todo el amor que desplegábamos en cualquier sitio donde el cariño se entregaba de forma horizontal.
Salí del departamento y caminé por esa avenida, donde nos juntamos un día y te dije “vive conmigo para siempre”, y al ver que la palabra estaba rota, lloré, mire el suelo y sentí que moría. Pero ahí mismo, al parecer un mal sueño, vi tus pies, mire hacia arriba, ya no llovía, habían unas manos, esas mismas manos tomadas, me sonreías llorando, yo sólo te abracé.
Gracias.

Agosto 9, 2009

Hace 36 meses

Recuerdo que iba en el bus, viajando hacia el Sur, iba escuchando esta misma canción (champagne supernova) e iba al lado de la ventana. Eran tipo 7 p.m. y era invierno. Lo recuerdo porque ya estaba oscureciendo y cuando me di cuenta el cielo estaba naranjo, azul, morado y negro. Habían algunas nubes y el cielo de apoco se escondía tras los cerros. Siento que en ese momento me desdoblé, toque el cielo, cerre los ojos y desperté en otra parte. Recuerdo que lloré un poco, sonreí y respire profundo. Fue una de las pocas veces que sentí que estaba listo para morir.

Agosto 7, 2009

tierra y agua

Fueron pocas palabras, en nuestro corazón, pocas oportunidades donde tragaste tierra y escupiste flores. Lo sé, presentí que yo ya estaba muerto, y lo que creo que soy son simplemente los últimos 30 segundos de ideas sobre mí mismo. Por eso pensé y existí, pero falsamente, no como tú querías. Sin sentido alguno me fui acercando por ese lado volátil en que me saludabas y en seguida me ignorabas.
Nos abrazamos, jugamos a besarnos, jamás paso nada, pero igual volví arrepentido por todo, quería que pasara todo, pero no fue así. No te entiendo, te odio, así ha sido siempre, buscando ideas para construirme y creerme hacer sentir mejor, cuando notablemente haces lo contrario, me haces sentir peor.
No importa, ya te dije todo, son palabras minúsculas, son palabras de tierra. Recuerda no mojar esta tierra porque el barro que harás te consumirá la conciencia.

(estaba guardado, no sé porque no publicado).

Agosto 6, 2009

Verdad

Lo que hago, lo que no estoy de acuerdo en cometer, es estrangular tu cuello mientras te ríes y me haces generar más rabia. Estas tan alegre mientras te quito la vida, un derecho que me pertenecía en el mismo momento que me dijiste “viviré sin ti”.
No me importa cuantas veces me mire el público, testigo de mi codena capital, no me interesa ser descuartizado por perjuicios, ni menos, decapitado por un delito, no me arrepiento de nada.
Sólo déjame terminar de culparte por mi poca capacidad de entender tu mundo, y recapitular cual fue el momento exacto en que perdí el último gramo de cordura.
Ya no ríes, sólo me miras con tus ojos muertos, tu tez se ha vuelto pálida, tus brazos ya no sujetan mis manos, me estoy comenzando a sentir humano.
Sé que no podrás saberlo, pero estoy llorando de felicidad.

Au revoir.

Agosto 6, 2009

Infinidad

Sentimientos, melancolía, cielos, lunas, hormigas, ideas vagas de un corazón pérdido que piensa haber vivido más de 100 años dentro de 23 años terrestres.
Un corazón exaltado en algunas noches, una locura lunática, un poco de oxígeno dentro de mi conciencia da la atmósfera necesaria para entender lo que se desprende de mis manos en tantas palabras.
Decir mucho o decir poco, todo se resume en cuanto nos demoramos decir “sí, soy feliz” o “no, estoy triste”. Más preciado es el sentimiento eterno que dice que somos humanos, porque sentimos, porque pensamos, porque dudamos, porque nos afectamos.
La verdad está tan cerca de la mentira y son intimamente amigas con la vergüenza. Nuestros sentimientos son enemigos de nuestras palabras que no expresan con la exactitud que debería, lo que realmente pensamos del exterior.
Mucha profundidad en mi océano hace que los sentimientos demoren mas a llegar a la superficie, pero hay algo que estoy seguro, soy muy malo sosteniendo una mentira, por lo cual, al final siempre termino diciéndome la verdad.

La puta verdad.

Agosto 4, 2009

40 minutos de mi vida no perdidos

A ver, para contar brevemente que no publico algo personal hace mucho tiempo, estuve recién 40 minutos viendo al azar entradas de este mismo Blog. En algunas cosas me encontré genial (es verdad, no es egocentrismo), y en otras bueno, no sé creo que he cambiado mucho igual, pero sería bueno hacerme una descripción para así ayudarme para lo que viene más adelante.

Desarrollo:

Hoy día Martes 4 de Agosto del año 2009 me encuentro sentado frente al computador del living escuchando la canción “When its rains” de Brad Mehldau (a pesar para mi, que viene ahora el 8 de Septiembre a Chile y no podré verlo) haré un recuento de lo que ha pasado este año.
Escuetamente les cuento que para las vacaciones estuve en mi casa la mayoría del tiempo, pero sí hice algo positivo, comencé a tomar más en serio el tenis. En el mes de Febrero fuimos a Reñaca, Viña y Tongoy con mi familia y mi niña.
En marzo comenzaron las clases con 6 ramos. Hasta ahora estoy preocupado de la nota de uno y el semestral, por primera vez en mi historia acádemica, lo aprobé en repetición.

Cosas positivas:

He cambiado mucho en el sentido de tomar los problemas, menejar la ira, relaciones tanto familiares, íntimas y sociales en general. Maduración espiritual.

Cosas negativas:

Me cuesta mucho aún aprender de mis errores, y especialmente en volver a tomar el ritmo de antes.

Conclusión:

Bueno estoy bien, no podría estar mejor y si no estoy excelente es por mi propia responsabilidad, la idea de esto es poder darme cuenta de que puse expulsar lo que ahora me absorve mentalmente.
Ah sí, odio la carrera que estoy estudiando, esa es la pura santa verdad.

Ahora me siento un poco mejor.

Junio 29, 2009

un poco de azul no le hace mal a nadie

medio beso :)A que fome que no seguí escribiendo con este título, me encanto lo que dice y de hecho pienso que ahora sí lo puedo desarrollar.
Recuerdo muy bien a que va este título, va a que empecé a acordarme de ti. Una persona que me acompaña día a día, me llama todos los días, es la persona quién esta preocupada de mi salud, e incluso de las cosas más tontas que se me ocurren.
Es de una persona que no es muy alta, es más bien bajita, pero que eso no la impide ser lo inmensa que es. Que con su preocupación y carisma llena todos los espacios de mi pieza, auto, casa, parques, universidades, centros comerciales, cafés, etc. Sólo le basta para hacerme feliz, mirar hacia arriba (porque ahí estoy yo) sonreirme, coquetearme un poco (¡ay! que es coqueta ella) y listo. Quedo fascinado con tanta belleza y sinceridad.
Eres linda entera, como explicarte que tienes un corazón de oro, eres madura y muy elocuente. Te preocupas por cualquier desvalido y me retas cada vez que hago comentarios crueles, soportas mi humor negro, los comentarios indecentes y que no sea muy bueno para el orden. Tienes un cuerpo muy bonito, aprovechado bien en tu estatura, bien definido unas curvas que me vuelven loco y da pena no poder describir más porque puede ser que lo lea alguién de tu familia.
Pero sí puedo apartar la descripción de tu rostro en este párrafo. Tu cara, tu rostro, tu mirada, tu voz, tu boca, es lo que en la oscuridad siento más cerca de mi aliento, tu olor, tú forma poner atención, tu regocijo es lo que cualquier hombre necesita para ser feliz. Tus ojos esa forma divina que no tiene fin, ese brillo perpetuo que no me deja de cautivar, esas pestañas largas que ventilan tanta femeneidad, está demás decirte que me tienen loco.
Ese poco de azul que no le hace mal a nadie y que al contrario es un bálsamo de sanación para cualquier alma herida, ese poco de azul que yo jamás pedí, pero que si me faltase en algún momento en la vida me muero.
Ese poco de azul, eres tú.

Te amo.

Junio 9, 2009

Colores en una cinta imaginaria

Muchos colores diferentes conforman un arcoíris, un fenómeno de la naturaleza que es contemplado por todo ser humano como uno de los más bellos en nuestra terrenal existencia.
Para mí es un montón de colores en una cinta que no existe, una ilusión como lo que viví, una proyección de algo querido pero no alcanzado, tú eres un arcoíris.
Un montón de caracteres unidos en un mismo espacio que suponen entregan conmoción, nostalgia, felicidad, etc. Un montón de colores que en primer momento me entregó la ilusión de vivir una relación especial, pero que cuando lo quise tocar (…) palpar, desapareció y jamás pude llegar a su origen.

Desilusión

Porque no existes, porque fuiste una proyección de mi mente por 1 año o algo más, porque fuiste lo que a lo mejor quise pero en realidad no existías, no eras nada, no eras nadie que pudiera hacerme feliz.
Pero el arcoíris volvió (…) volvió con todos sus colores y muy cerca de mis ojos, y yo sin ganas de intentar tocarlo, sólo lo mire, hasta que al arcoíris se acercó más a mí, casi al tacto, no quise levantar las manos, no quise seguir viendo, no quise seguir oyendo, pero sus colores me hicieron creer que tan maravillosa existencia no podía ser creación de mi corazón.

Equivocación

No eras eso, no fuiste eso, de nuevo caí, levante mi mano, te invite a estar conmigo, ni si quiera alcance a decírtelo, te desvaneciste nuevamente, como muchas veces anteriores, en esa inexistencia, dejando de nuevo ese vacío en mi corazón y la amargura de sentir que hice de nuevo el ridículo.

Conclusión

Sin embargo, hubo un tiempo que me sentí feliz, fue cuando no creía en ti. Volveré a ese estado, en el que no creo en arcoíris, sino en otras cosas, como árboles con grandes raíces, fuertes raíces, relaciones verdaderas, con dos tonos, pero que en el otoño alfombran mi existencia y hacen sentir que la vida solo le basta de hojas en el suelo para poder ser más feliz.

Adiós arcoíris, quédate en mi mente para siempre.